12 de febrero de 2013

La unificación




Wilhelm siempre ha sido ese príncipe extraño: cuando los demás gobiernan con puño hierro, él siempre extendía su mano, cuando los brujah neo-nazis de Berlín le exigían cazas de sangre contra "extranjeros invasores", el calmaba los ánimos  e incluso se asegura de que estos estuvieran a salvo. Siempre conservaba una integridad moral de la que le gustaba hacer gala. Pero, al fin y al cabo, él era un miembro poderoso de la Estirpe, y en la Yihad, no hay antiguo que esté siempre seguro. A pesar de gobernar en la capital de una de las naciones mas poderosas del mundo, la división que suponía compartir el territorio con Gustav le dejaba en una posición muy débil respecto al resto de príncipes de Europa. Su voz no se escuchaba en los cónclaves: es relativamente joven, comparado con las momias que conspiran en los salones de Europa, Gustav lo eclipsaba. Pero eso se acabó.

-Hice lo que la delicada situación me obligo a hacer. Gustav estaba descontrolado, propagó un terrible virus entre mis fieles mas jóvenes, todos ellos están ahora bajo una restrictiva cuarentena, sin posibilidades de curarse aun. Cierto que no cuento con pruebas que relacionen directamente a Gustav con la enfermedad, pero pronto verán que era la deducción mas lógica.

12 de octubre de 2012

La prole


La tormenta era cada vez mas violenta. En las tierras de la piel duró solo unos cuantos días  pero todas esas muertes, todas esas almas condenadas por acciones con las que no tenían responsabilidad ni forma de evitarlo, debían acabar en algún sitio.

"Hasta las Tierras de la Muerte tienen un limite"- Dijo la figura que descendía por la interminable escalera de caracol, mientras observaba el paisaje por las ventanas. Descendiendo por la torre, esta figura inspecciono la fortaleza: aun tenia mucho por hacer, y el tiempo apremiaba.
Atravesando las desiertas calles de la fortaleza, se introdujo por un portón que permitía descender a las catacumbas. Mientras caminaba, su mente intentaba detenerle.

-¡¿Que pretendes hacer ahora?!
-Podría decírtelo, pero prefiero que lo veas tu mismo, a través de tus propios ojos...
-Nos quedaremos atrapados aquí  si no huimos, desapareceremos junto con este mundo. No es que desee mi muerte, pero verte fracasar bien valdrá la pena.
-Calla, y observa, yo no puedo fracasar. Encontrar los restos de Goratrix y darle una nueva oportunidad para servirme seria muy costoso, y requeriría mucho tiempo. Voy a reclutar a otros vástagos.

12 de septiembre de 2012

Melinda Galbraith


Melinda Galbraith es la regente del sabbath. Eso significa tener a una de las sectas de cainitas más poderosas bajo tus pies y tener a cada uno de sus miembros apoyando tu posición y afianzando tu poder. Todos siguen tus designios unidos para enfrentarse a los abundantes peligros con los que los vampiros comparten su existencia en este planeta. Todos creen en ti, creen que les llevaras a un futuro de libertad y poder, derrocando a la camarilla y librándose de la tiranía de los antediluvianos, tal y como ya lo consiguieran en las revueltas anarquistas. A Zachary Sikorsky le gustaba eso.

Melinda había convocado un cónclave de urgencia al que asistieron cardenales, prisci y el arzobispo de Mexico. Allí se concentraban las manos que movían los hilos del Sabbat, donde discutirían un suceso inexplicable acontecido en la propia ciudad.


1 de septiembre de 2012

El éxito de Karl Schrekt




En el imponente castillo de Chambord, Francia, el círculo interior había encontrado un punto de encuentro ideal para celebrar el éxito de su última campaña. Todos los presentes eran personas de renombre, a las cuales se les había invitado para que conocieran de primera mano el resultado de la campaña de Rusia, o como se conocía en otros mentideros "El telón de las sombras". Los príncipes de Europa llevaban varios años preocupados por las confusas informaciones que llegaban de Rusia, desde la Revolución de 1917, Rusia había quedado al mando de un Concilio de vampiros Brujah, que intentó recrear el proyecto de Cartago, la legendaria ciudad donde los vampiros y los humanos convivieron durante un tiempo, antes de su caída final.
En 1990 el Concilio fue destruido, y un "telón de sombras" cubrió Rusia, impidiendo a la Camarilla conocer nada sobre que ocurría en esas tierras. Hacia unos meses que por alguna razón, las fuerzas que impedían entrar a los espías de la Camarilla empezaron a debilitarse, y la torre de marfil no perdió la oportunidad: Envió a Karl Schrekt, ex-justicar tremere, junto a sus arcontes a investigar la verdad y restaurar el dominio de la camarilla en las principales ciudades. Ahora Karl Schrekt había regresado y todos querían conocer por fin la verdad, sobretodo Villon, príncipe de París, quien llevaba financiando durante varios años algunas de las operaciones de los tremere, sin que él mismo lo supiera hasta hace apenas unas semanas.

En otra sala del castillo, Karl Schrekt explicaba lo sucedido a miembros del Círculo Interior y a los justicar. Se echaba en falta a Etrius.